Respirá...no podés con todo. Y está bien.
En estos últimos años, en donde me pasaron tantas cosas y los momentos pasaron corriendo veloces por delante de mis ojos, me reconocí frente al espejo y con orgullo como una persona a la que en muchas ocasiones la suerte la derribó hacia el suelo...y desde el suelo, debo confesar, todo siempre se vio muy diferente. A veces mi inconsciente me hace caer de forma intencional esperando que, una vez resignada, encuentre la manera de restablecer mi equilibrio; porque caer no significa que perdiste; porque el que cae se levanta con más fuerza. Siempre. Sería mentira si dijera que este post sólo lo escribo porque algunas personas me lo pidieron, porque el tema que voy a encarar es, de cierta forma, mi talón de Aquiles. Mentiría si dijera también que no me perturba, y hasta a veces que no me hace recordar quién y cómo soy. Todo lo que te constituye es en parte el resultado de quién te ayudó a ser de esa forma. Ya entenderás... Hablemos de ese sentimiento que prácticamente nos desbord...