A-diós malos hábitos
En una oportunidad escuché que se necesitan 21 días para construir un hábito, y resulta que llevo veintiséis años capacitándome para sobrellevar el pánico. Mi vida no conoció jamás de estabilidad, siempre giró como ruleta y casi siempre paró en “ mantente alerta ” o “ escapa rápido ”, y con esto quiero decirte que rara vez conocí la sensación de permanencia. Siempre camaleón, siempre nómade. ¿Y ahora? A veces le temo al recuerdo de mi antiguo yo; le temo a escribir con la mano y a borrar con el codo, a sentirme condicionada por una situación que me empuje a volver a actuar o a pensar como antes. Y entonces me repito una y otra vez como si fuese un mantra: “ cuidado con los viejos hábitos”, “cuidado con las reacciones repentinas del viejo manual, porque tan pronto como aparecen desequilibran toda la estructura”, “cuidado con el derrape emocional que no permite que veas las pequeñas cosas que hacen que tu vida tenga un valor único”. Querido lector, vamos a sincerarnos. ¿Cómo no tender a ...