¿Y qué tal si...?
A yer fue un día revelador, me refiero a nivel mental. Fue uno de esos días en los que te cuestionas todo lo que se te cruza por la cabeza y empezás a preguntarte tantas cosas sobre vos, tu entorno, y hasta la gente que te rodea. Lo que pasa es que probablemente la mitad de esas preguntas aún no tengan respuestas, y en un mundo donde la necesidad hacia la inmediatez está a la orden del día, cuando la respuesta no llega, la "desesperación" te abruma. A veces sólo con " querer " algo no es suficiente. Hace tiempo ya que me subí a una calesita mental y no me puedo bajar; días en los que me paro al filo de mi propia vida y no me siento cómoda con lo que veo; y quiero cambiarlo, te aseguro, pero algo me detiene siempre: el miedo a que salga mal . Como seguro te habrás dado cuenta ya, escribo bastante sobre el miedo; y si pensás un poco como yo, sabrás también que el miedo nos gobierna muchas veces, nos frena y nos confunde. Hace tiempo que me siento al borde de la cam...