Invierno
Ahora mismo no puedo hacer nada. Si me vieras en este momento sabrías que solo puedo pensar en trivialidades. Miro a mi alrededor y sólo hay mucha gente. Todos vamos hacia alguna parte, pero en el camino la mente se dispersa y olvidamos momentáneamente adonde. Todos vamos de la misma manera: apurados por un reloj inexistente que nos apresura la vida y nos dice que hay que cumplir con algo. Y así vamos...corriendo inconscientemente, perdiendo la esencia del presente.
Miro por la venta y pienso que vivimos en un mundo lleno de expectativas; y no digo que esté mal, el ser humano vive de sus ilusiones. Siempre esperando que algo llegue, aunque no sepamos ni a quién esperamos. Se me ocurre pensar también que para que algo llegue tenemos que dejar que algo se vaya; abrirle una ventana a la incertidumbre e inundarnos de esa ilusión. Y ahí apareces en ese plano de mi mente. Quien no te conoce se pierde de saber que con tu luz logras que la memoria se olvide, ¡y qué maravillosa habilidad que tenes para darle rienda al destino! Sos la llave, creéme...a un portal que promete abrigarme del frío. Entonces, abriguémonos el alma, porque para frío helado ya tenemos el cuerpo. Abriguémos las ilusiones que nos llevan el pensamiento muy lejos ❄
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