"Mi carta pendiente"
Y llegó ese momento en el que me senté con un papel y una pluma, y comencé a escribir. Me temblaban las piernas pero me sentía imponente. Fijé mis ojos cansados pero decididos y comenzamos una conversación literaria pendiente, una que llevó años encarar pero que fue salvadora. Empecé por escribir: "Querido...sé que no puedo pedirte que desaparezcas, que debería enfrentarte como la persona valiente que soy. No podés ir por ahí con total impunidad, destruyendo ilusiones. ¿Cómo puede hacer uno para ir roto por la vida y sentirse a salvo? Entonces explicame, ¿qué querés de mí?, ¿no te lo di todo ya? Me detuviste en tantas ocasiones que no puedo contar las veces que me hiciste sentir insegura.
"No vas a poder", "decile que no y olvidate" me susurrabas al oído, y yo me sumergia en tus mentiras.
Pero eso terminó.
Sí...me di cuenta de que soy suficiente; que hay en mí una fuerza absoluta que me da el poder de atravesarlo todo, y que esta pelea insaciable por demostrar mi valor al mundo terminó. Voy a cerrar la puerta, y seguro alguien más va a pedirme la llave. Una persona no debería autoboicotearse los sueños; nadie debería aceptar menos de lo que merece. Así que te dejo atrás. Te pido que no me sigas; veo futuro y no podes estar ahí. Ya te vi actuar antes y sé que espantas a los me rodean. Los vi quererse escapar y no pudieron, aún los subordinás. Antes de terminar y no volverte a dedicar ni el pensamiento, quiero decirte que te usé como coartada muchas veces. Pero ya no soy esa persona..."Firmé la carta con mi nombre para darle cierta autoría, y en ese momento reconocí que me olvidaba el destinatario, entonces adherí: "ᴘᴀʀᴀ ᴛɪ, ᴍɪ ᴍᴀʟᴅɪᴛᴏ ᴍɪᴇᴅᴏ". Luego la prendi fuego.
Pero ese miedo ya no era mío, y me alegré por eso. No todos tienen el coraje de dejarlo atrás.

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