Hacete un favor y llorá tus penas a tiempo
Hablemos sobre un sentimiento que nos pone en un lugar donde nunca queremos permanecer, y claro que nadie se quiere quedar a vivir en una emoción que nos drena la energía. Pero seamos claros: esconder la tierra bajo la alfombra, no hace que desaparezca, y ambxs lo sabemos.
Hablemos sobre cómo se siente perder...sobre el dolor inaudito que te causa el hecho de tener que resignarte a la fuerza frente a una situación inminente. Hablemos de ese escalón inestable, que por más que quieras saltarlo, va a seguir ahí, a la espera de que lo transites en algún momento. Hablemos sobre esa congoja en el pecho cuando el cuerpo te exige que lo vivas, cuando el nudo en la garganta y la vista nublada te pide que te expreses. Hablemos sobre la mitificación del llanto, y por qué nos hicieron ver que los duelos sos trágicos, cuando la realidad es que trágico sería que no te permitieras sentirlos a fondo. Hablemoslo, porque seguramente creíste que estoy a punto de hablar de muerte. Y no. Voy a hablar sobre florecer.
Cuando era una versión chiquita e inocente de mí misma, tenía una percepción de los duelos bastante radical. Yo pensaba: "bueno, se acepta y listo","se fue y listo","no se dio y listo", y pasaba rápidamente la página sin sentir en absoluto lo que me tocaba asimilar. Pensaba que si me paraba sobre ese momento y permitía que me atravesara, me iba a paralizar, y no había tiempo para llorar,verbalizar lo que sentía y esas cosas. La verdad es que, para mi fortuna, hace muchos años ya que dejé de pensar de esta manera y repensé el término "duelo".
"Combate entre dos personas que se han desafiado"
"Proceso de adaptación emocional que sigue a cualquier pérdida"
¿Para quién hago el duelo si no lo voy a vivir, no? Podría pensar mis duelos personales como un combate entre mí misma y una mano incapaz de soltar lo que ya no es; un duelo a mente abierta donde mis pensamientos desafían mis acciones, y le dicen que llore a tiempo, pues luego el cuerpo buscará un lugar para somatizar ese dolor no procesado.
De todas maneras, puedo pensar que "perder" no es más que una oportunidad para sembrar otra flor, y "soltar" no es otra cosa más que aceptar, lo cual es distinto a resignarse encaprichado y con una gran ira mordiéndote las palabras que no dijiste.
Llorá...hacete el favor y llorá tus penas. Sentilas, aunque te duela el alma y todo parezca oscuro, aunque no puedas ponerlo en palabras y solo quieras que te abracen. Combatí con vos y ganá. Que las ganas de reír sobrepasen tu dolor. Y recordá esto: todo lo que no saques para afuera, tarde o temprano hace estragos hacia adentro. Pensá tus lágrimas como un caudal de agua de lluvia que riega una plantita en tu alma; si no la regás se marchita, si la regás demás también se marchita. Lo justo sería que todo suceda a su tiempo, en la medida necesaria y con amor.

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