Febrero: el amor como un flechazo a la razón.
Febrero: dedicado a las personas que aman.
Spoiler:
todos
Febrero siempre me pone a pensar sobre el amor, y no…no me
refiero únicamente al amor romántico que nos venden en las publicidades, no me
refiero al 14 de febrero ni a los amores ideales de Hollywood. Me refiero al amor como un flechazo a la
razón, que nos conecta y nos hace vibrar desde nuestro yo más genuino y puro.
Me refiero al amor como arma de guerra para combatir las penas que nos abruman
y las marcas de cada combate que perdimos, porque pensemos que cada vez que
amamos y nos aman, se juntan despacito todas las piezas que creemos que nos
faltan, y ya no nos sentimos tan rotos; nos cosemos el corazón con un hilo fino
de empatía y compresión.
Febrero me pone a pensar cuánto amo yo en tiempos donde al
mundo nunca le alcanzan las horas, cómo me amo yo si pienso que amar es
abrazarse a las dificultades, cuidarse como la fortaleza que somos por fuera y
el cristal que somos por dentro, y vivirnos como si amarnos en plenitud fuera
la forma en la que deseamos que nos ame el resto.
Febrero es simplemente un recordatorio, para despertar
conscientes de que al amor es como un caleidoscopio, donde si fijamos la mirada
en eso que nos cautivó, no todos lo vamos a ver del mismo color, no todos tenemos
por qué amar de la misma forma y con la misma intensidad. Amemos con el frenesí
de un mar en calma y una mente desapegada. Amemos sin posponer el reloj, el
presente es ahora. Amemos sin miedo a despojarnos de todos nuestros
prejuicios. Amemos, por favor, pero sin olvidar de que nuestra relación más importante
es la que mantenemos con nosotros mismos.
Amemos, sí, porque un corazón feliz no se enferma jamás. Amemos porque es lo único que puede ponerle
barreras al odio. Solía pensar que el corazón es como una caja de bombones, en
donde cada casillero equivale a un amor distinto, y no pienses que el amor es
una cárcel, porque en el amor desapegado cada uno se va cuando quiere, y en
esta caja de bombones cada persona o ser es único e irrepetible, y aunque el
lugar quede vacío después, se quedarán miles de historias por contar. El amor es
un flechazo a razón, que te arranca de lo familiar y te lleva a un mundo
paralelo ,que te sacude las ideas de lo que creías conocer, te hace vulnerable
y con esa misma fuerza te hace valiente…porque para amar, sin dudas, hay que
ser valiente.
Así que este febrero, amemos con los ojos cerrados y el alma
bien abierta: para decidir mejor, para volver a enamorarnos de persona que
queremos ser y de lo que somos ahora…porque el amor nunca muere; el amor se
siente, transmuta y se transmite.

Comentarios
Publicar un comentario